La playa acostada, en la Bahía Pichidangui

El balneario de Pichidangui  (Pequeña Bahía) tiene la buena particularidad de estar al alcance de un recorrido a pie. Eso es lo agradable cuando nuestro “lugar de operaciones” recreacionales o de simple descanzo se encuentra en esta localidad costera ubicada en la IV Region, comuna de Los Vilos, en el KM 196 de la Ruta 5.

Para llegar a ese segmento de costa con discretos acantilados, por el norte, hay que atravesar la playa acostada en la bahía de Pichidangui, que es un largo trozo arqueado de arenisca sin mayor pendiente, salvo entre el sector de la antigua desembocadura del Rio Quilimarí y la Cueva de la Quintrala. Desde la caleta de pescadores se puede iniciar una caminata de ida y vuelta hasta el otro extremo de la playa. El trayecto de aproximadamente unos 3 km se realiza sin dificultad. Es necesario tener siempre presente lo frágiles que somos ante el sol y el viento costero. Un simple paseo por la playa nos puede dejar con quemaduras en la piel. Un pequeño set con cremas protectoras de rayos UV, bálsabo labial y agua, debe ser nuestro compañero de viaje siempre. El tiempo de ida y regreso a paso lento bordea los 90 minutos.

En la orilla norte de la playa, cerca de la desembocadura del Rio Quilimarí, se encuentra la Cueva de la Quintrala, donde Catalina de los Rios y Lisperger ajusticiaba a sus víctimas. Si bien no existe información ni señalética que indique el lugar, es posible llegar a él con un poco de curiosidad y buena orientación.

Por todo este borde costero es posible hacer las caminatas hasta la la Estacion de Servicio Copec, a pie o con bicicletas, en una experiencia combinada de movimiento, a través de la playa acostada.

Cabañas Los Tamarugos
Una estadía inolvidable en Pichidangui